Reclamar productos bancarios

Reclamar productos bancarios parece haberse puesto de moda gracias a la intervención de la justicia de nuestro país que de manera sistemática está dando la razón a los consumidores y usuarios. No vamos a entrar en el debante sobre el por qué de la inacción de Banco de España en los abusos de la banca hasta que las sentencias del Tribunal Supremo han puesto contra la cuerdas a los principales bancos de nuestro país.

Reclamar productos bancarios

Reclamar productos bancarios

Un lucha que los consumidores, de manera invidual o mediante asociaciones de consumidores, han ido batallando poco a poco hasta obtener victorias que han llevado, incluso, a sentar en el banquillo de los juzgados a muchos directivos y consejeros de bancos (menos de los que debería). Reclamar productos bancarios ya no es un lucha imposible y cara para el consumidor.

Reclamar productos bancarios: ¿Por qué hemos tardado tanto en despertar?

Muchos consumidores, más de los que debería, han pensado que los bancos eran intocables y que cualquier reclamación contra ellos quedaría en nada o que costaría un barbaridad de dinero en abogados. Pleitear contra una entidad bancaria podía ser un auténtico infierno en abogados, dinero y tiempo.

La primera piedra en la defensa de los consumidores y que inició la posibilidad de reclamar productos bancarios fue la llegada de la Ley General de Defensa de Consumidores y Usuarios que realizaba una visión tuitiva de los consumidores y reconocía su posición de inferidoridad en el ámbito del contrato, pues el 99% de los contratos suscritos con la banca son los conocidos como contratos de adhesión (contratos que la própia entidad financiera aporta y que el cliente solo puede firmar sin poder variar condición alguna).

Reclamar productos bancarios: ¿Por qué hemos tardado tanto en despertar?

Reclamar productos bancarios: ¿Por qué hemos tardado tanto en despertar?

Como toda nueva ley o cuerpo legislativo, necesitó la LGDCU una abundante jurisprudencia para poder ser aplicada con mejor criterio por nuestros tribunales de justicia. Esta jusrisprudencia es amplísima y muy a favor de los consumidores, como debía ser.

Las reclamaciones a los bancos llegaron en torrente con la llegada de la crisis, en un momento en que las familias y particulares eran más sensibles respectos de los cambios económicos. En un escenario de crisis, los bancos aplicaron de manera “cainita” todas aquellas cláusulas que han resultado totalmente abusivas según nuestra mejor jurisprudencia. Como ejemplo de ello:

Todos conocémos y sabémos de ciertos abusos de la banca, no es ninguna novedad, pero los acontencimientos económicos pusieron de relieve la realidad de un sistema que se basaba en un auténtico robo al consumidor sin más posibilidad que la de interponer un queja al banco que caía en saco roto sistemáticamente.

La reclamación a los bancos: ¿Dónde estaba el Banco de España?

Esa es la gran pregunta que todos no hacémos: ¿Qué ha estado haciendo el Banco de España durante todo este tiempo? ¿Cómo es posible que las entidades bancarias hayan pasado los filtros reguladores del Banco de España cuando hasta la Unión Europea nos tuvo que dar avisos sistemáticos sobre estas prácticas?

Poco podemos decir sobre ello, pues es evidente que el Banco de España no ha realizado las labores que nuestra legislación le atribuye como órganos de control. A lo sumo nuestro banco pátrio realizó una tímida, o más bien lavado de imagen, mediante un sistema de reclamaciones al Banco de España que poco o nada solucionó a los consumidores al darse de frente con la oposición de los bancos.

Ni que decir que la imagen del este órgano regulador ha quedado completamente denostado y adolece de una reforma en profundidad para el saneamiento total y completo de un sistema bancario que ha operado sin ningún tipo de control hasta hace bien poco. La posibilidad de reclamar a los bancos ha venido dada de las sentencias de los tribunales y no de los órganos que debía velar por el interés de los ciudadanos.

Reclamar comisiones a un banco: ¿Todavía tenemos miedo de ello?

Reclamar comisiones a un banco nos da miedo todavía. Hemos olvidado la primera de las cuestiones: nosotros somo los clientes y por tanto tenemos una serie de derechos que las entidades deberán respetar. Parece que reclamar productos bancarios ha sido un tema tabú, pero nuestro concepto cultural de no quejarnos hasta tener el agua al cuello parece variar.

Reclamar comisiones a un banco: ¿Todavía tenemos miedo de ello?

Reclamar comisiones a un banco: ¿Todavía tenemos miedo de ello?

Si queremos reclamar comisiones al banco porque entendemos que no corresponden, bien por nuestro producto contratado o bien porque el banco, “sin ninguna maldad” nos ha cobrado esta comisión, debemos interponer en primer lugar un queja por escrito en nuestra entidad financiera.

Podemos hacerlo en nuestra misma sucursal o, si encontramos algún tipo de oposición por parte del empleado, lo podemos hacer mediante una notificación fehaciente: el burofax de Correos.

Si esta reclamación no suste efecto alguno, deberemos acudir al Banco de España para agotar la vía amistosa, pero sin duda esta va a ser una batalla casí seguro que perdida, pues no surten especial efecto excepto en aquellas situación es las que no reclamar productos bancarios es ya deshonesto por la infamia del cobro que nos estén haciendo.

Reclamar productos bancarios: ¿Por qué el banco se opone a lo evidente?

Bueno, a la hora de reclamar productos bancarios, no debemos olvidar que casi todos los bancos y por ende casi todas las personas que tenían o tienen contratado un producto bancario pueden encontrarse la desagradable cuestión de haber sufrido este tipo de abusos.

Reclamar productos bancarios: ¿Por qué el banco se opone a lo evidente?

Reclamar productos bancarios: ¿Por qué el banco se opone a lo que es más claro que el agua?

Los bancos, como ya hemos contado en la sección de cláusulas suelo, cuenta con que un tanto por ciento de los clientes no querrá reclamar productos bancarios por el miedo a litigar con el banco, así mismo también cuentan con la posibilidad de que muchos consumidores no sepan qué derechos tienen y sobre todo, no pueden hacer frente al pago sistemático de las comisiones o productos considerados abusivos.

Para más información sobre cómo reclamar productos bancarios, no abandónes nuestra web y déjanos un comentario más abajo para poder conocer tu caso y compartirlo con los demás. ¡Defiende lo que es tuyo!